jueves, 6 de diciembre de 2012

La dicha de los afortunados

http://www.ivoox.com/dicha-afortunados-audios-mp3_rf_1631265_1.html

Nunca quise a nadie tanto como a ti, mi vida. Nunca nada fue tan intenso como para sentirme así como me siento. Estoy aturdida, desmenuzada, profundamente triste. Ahogada y hundida en mi banal entorno escaso de ausencia. Te necesito. Como al respirar. Como al beber. Como al latir de mi cuerpo. Es confuso estar tan vacía y a la vez tan llena… la pena es honda. Cala en mis huesos y en mis sentidos como un frío mortal. Cala en mi todo y aúlla en mi abismo. Nunca fue algo tan duro como lo es ahora el mero hecho de vivir. Me cuesta seguir sabiendo que nunca podré recorrer sola los 400 km-luz que me separan de mi meta. No resiste mi cielo en llamas al mar de lamentos que arrojan mis párpados. Me tiemblan las manos, la voz y la existencia. Cuando te escucho. Cuando tus vibraciones rozan mis tímpanos. Cuando las absorbo de tal manera que se clavan en mi mente como tornillos del grosor de pestañas. Es todo lo que tengo. Tu voz. Que sin duda es preciosa, pero que no sostiene un cuerpo con tanta carga emocional como el mío.


No hay desahogo. No hay alegría que sea completa en esta tortuosa rutina. No hay. No hay más que amor y sentimiento. No hay más que deseo y besos acumulados.

Se dilata el iris de mis ojos cuando sin retina veo tu sonrisa. Se sobrecargan las venas de mis pálidas muñecas cuando sin nervios rozo tu piel… desparecen mis pies cuando sin cuerpo corro a tu encuentro.

Me explota el corazón cuando sin tenerte aquí, te quiero.


No hay comentarios:

Publicar un comentario