http://www.ivoox.com/dicha-afortunados-audios-mp3_rf_1631265_1.html
Nunca quise a nadie tanto como a ti,
mi vida. Nunca nada fue tan intenso como para sentirme así como me siento.
Estoy aturdida, desmenuzada, profundamente triste. Ahogada y hundida en mi banal
entorno escaso de ausencia. Te necesito. Como al respirar. Como al beber. Como al
latir de mi cuerpo. Es confuso estar tan vacía y a la vez tan llena… la pena es
honda. Cala en mis huesos y en mis sentidos como un frío mortal. Cala en mi
todo y aúlla en mi abismo. Nunca fue algo tan duro como lo es ahora el mero
hecho de vivir. Me cuesta seguir sabiendo que nunca podré recorrer sola los 400
km-luz que me separan de mi meta. No resiste mi cielo en llamas al mar de
lamentos que arrojan mis párpados. Me tiemblan las manos, la voz y la
existencia. Cuando te escucho. Cuando tus vibraciones rozan mis tímpanos.
Cuando las absorbo de tal manera que se clavan en mi mente como tornillos del
grosor de pestañas. Es todo lo que tengo. Tu voz. Que sin duda es preciosa,
pero que no sostiene un cuerpo con tanta carga emocional como el mío.
No hay desahogo. No hay alegría
que sea completa en esta tortuosa rutina. No hay. No hay más que amor y
sentimiento. No hay más que deseo y besos acumulados.
Se dilata el iris de mis ojos
cuando sin retina veo tu sonrisa. Se sobrecargan las venas de mis pálidas
muñecas cuando sin nervios rozo tu piel… desparecen mis pies cuando sin cuerpo
corro a tu encuentro.
Me explota el corazón cuando sin
tenerte aquí, te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario