viernes, 25 de enero de 2013

Redención de siete días


Silenciada por el fulgor de una mirada:


Muda y sumisa ante la fragancia de la espuma espiritual. Ante los arrecifes de bellezas ocultas y pensamientos ahogados, ante las vidas de capullos florales sumergidos en vinagre y vino.

Abstrayéndome al milenio en que cacé mariposas regordetas y cromales que camuflaban sinuosas sus curvas tras los velos del rocío. En que bebí posos de recuerdos y comí pétalos de flores. Inspirada por el canto, inspirada por Italia. Regodeada entre algodones hechos sábanas, azúcar hecho dulces y pasiones hechas vida.

Tragándome la superficialidad extravagante de Woody Allen y ansiando un estallido de color en sus películas, tomando ejemplo de Café de Flore… Ansiando mano amiga que meciera mis temores. Aún triste y dolorida y con agujetas en los pulmones de tanto seguir respirando, mas optimista, pasional y cantarina. Abierta a las ráfagas de aire cerebral y a los pensamientos frescos (a pesar de seguir pringada de soeces) Pensando en el altruismo y destruyendo cualquier ideal político espontáneo. Anhelando risa, amor y pizza.

Hambrienta de carnal aventura pero retraída en mi propia geoda aislada. Envidiando a mucha gente: feliz en la eternidad de ser yo misma. Abofeteando al pasado por haber sido tan bueno conmigo y de rodillas, postrada, suplicante y entregada ante el futuro para que tome buen ejemplo de él.




Sola, sí, pero aireada ya de toda sensación de asfixia y de toda lágrima inútil.
Decepcionada, también, pero obviando lo evidente y centrándome en mi rubia sesera. Indiferente a los acontecimientos de ruido, alboroto y silencios sentimentales.
Perezosa, por supuesto, y orgullosa de ello, y esperanzada porque es viernes y vivaz porque mañana es sábado... tomando una iniciativa superior a mí y a mis fuerzas.

Feliz, como siempre J Pues hasta que tu vida no acabe no me verás jamás de otra manera.



viernes, 18 de enero de 2013

Suburbios nocturnos


Aquí me arrodillo tullida e invalida. Ciega y manca ante el trono de la inconsistencia. Caigo rendida, mis huesos molidos, mis músculos atrofiados, mi espíritu desparramado en una esquina sucia y oscura. Ni obscena ni dulce, simplemente inerte. Superada por una semana que se me antoja una vida, por unos sentimientos que ni siquiera comprendo y una alegría evaporada por el candor de mi llama extinta. Vacía y derrumbada sobre un sofá destartalado, dejando que mis lágrimas compitan por ser la primera en colmar el vaso. Por desgracia, esta noche ha sucedido.

Venía cargada de vida y deseos, de amor y lujuria, de vivaz locura. Ansiosa por comerme el mundo. Sin embargo, ahora solo quiero que él me coma a mí. Huir cual cobarde. Apartarme de vosotros y superar mi soledad como bien pueda, procurando seguir siendo yo misma cuando lo consiga. Ahora, quiero evadirme No volver a pisar tierra conocida ni volver a hablar con cara amiga alguna. Todas me acaban dando la espalda. Y así me mantengo. Y así me quedo. SOLA.

Mi familia no me quiere. Mis padres se enfadan. Mis amigos me obvian. Así que mis sentimientos acaban engangrenados dentro de mí. ¿Cómo los saco? ¿Cómo contengo las ganas de amar a personas inexistentes? ¿Cómo sobrevivo?

Qué fácil mantener sonrisas cuando no te encuentras desamparada en una trampa psíquica de la que sólo tú sabes cómo escaparte. La solución nunca es evadir la respuesta. La solución nunca será soportar lo que soportan mis manos. El peso de los segundos se clava como estacas en mi pecho.

Mojando papel con suspiros sólidos me despido de la noche y espero que de esta vida, tal como la he vivido estos días. Rezando por que ms plegarias sean por fin oídas, escuchadas y atendidas, por que la resolución acuda a mí de la misma forma que los problemas llegaron.

Diciéndote adiós a ti, a él, a los dos,
o a mí misma.


miércoles, 16 de enero de 2013

HOT

¿Los latigazos te han rayado la piel, o es tal vez la sombra de la reja?





viernes, 11 de enero de 2013

Se ve de otro color


Pian los pajaricos afuera y se irisan las mejillas. Sube el ánimo y el espíritu y vuelven las ganas de ser feliz. ¿Por qué no?

Me cogeré un vuelo express a mi isla privada en el Sol. Me desnudaré sola mientras cazo asteroides y mientras bestias doradas se entrecruzan a medio salto en un mar de lava y hierro fundido. No cerraré los ojos, pues ya no tendré que evitar imágenes desagradables, solo estaré sometida a viñetas óptimas con luz intensa y potente como la de la luna crepuscular. Inspirare ceniza y espirare emociones hasta que acabe tan ennegrecida por dentro que la capa de fuera parezca pulcra y bella. Multiplicare mis dedos para contar las estrellas fugaces que no cumplieron mis encargos, aun viviendo en el astro rey; que obviaron mi presencia, aun siendo la única sombra entre una explosión de reflejos. Veré extasiada como explota la tierra y como grita la humanidad mientras me recuesto en mi tumbona a disfrutar del espectáculo. Se teñirá de rojo y mierda el espacio galáctico unos añitos-luz y en nada, el universo no tendrá constancia alguna de vuestra existencia. Seré feliz en mi geoda ardiente y viviré acompañada de un hombre bien dotado surgido del fuego idealizado de mi corazón. No necesitaré más que pescar un par de destellos al día para alimentarme y unos gramos de polvo de estrellas para poder crear mi propio mundo sin vosotros, no me hacéis falta. La soledad cósmica es mejor que la compañía humana.

Crearé mi propio imperio sostenido en los pilares del Sol. Allí no habrá democracias ni presidentes, ni dictaduras; simplemente estaré yo. Yo sin sombra siquiera. Yo, mi alma mi cuerpo (aun calcinado) yo. Mi ser fundido en un tierno abrazo con la luz, la alegría y la vida pura, en general. ¡Que arda todo lo demás! La mole terrestre arrasada, los marcianos gritando victoria, y yo con mis gafas tintadas bronceándome de estrellas y galaxias. Bebiendo un coctel nebulósico  a orillas de Dios, con vistas al sistema solar y un enlace directo con el diablo.
Si conseguís llegar, os monto un chalet en primera línea de vida. ¿Os apuntáis?

La vida es bella, solo para quien sepa cómo vivirla...



jueves, 10 de enero de 2013

Alas cortadas

¿Tienes alas porque realmente ansías volar o simplemente vuelas porque tienes alas?

Nombras tu libertad cuando ni siquiera tiene nombre. Te aferras a su lomo cuando es tan intangible como los sentimientos que en ti produce. La identificas como un derecho cuando en realidad no es más que un sacrificio.¿Con qué privilegios te consideras LIBRE? ¿Con qué razones? ¿Acaso olvidas al voyeur que mueve tus hilos, vulgar marioneta del destino?



miércoles, 9 de enero de 2013

Siempre



Carnal pasión la que se funde en mi pecho. Estruendoso grito el que estalla en mi vientre. Real la agonía de rozarte y fantasiosa la dulzura de tenerte dentro de mí. Imposibles y deseos mezclados en una acre combinación de sales marinas alucinógenas; profundo; ingrávido; fantasioso; IRREAL.


Pero se siente vivo en mi interior, si, supongo que también en el tuyo. Dos cuerpos gravitatorios que se atraen con una fuerza muchísimo mayor a la masa de sus almas. Dos cuerpos que se rondan y se sienten febrilmente cerca pero que mantienen una distancia espeluznantemente conseguida a base de miradas apartadas. Abrazos que quieren ser usados, besos que quieren ser vividos, manos que quieren entrelazarse. Espacios que anhelan ser suprimidos.


Rojo. Más ardor que sangre en sí lo que corre por mis venas. Más ilusiones que probabilidades de comerme tu esencia. De mantenerte conmigo. De ser tuya, para siempre.

Te quiero. 


martes, 8 de enero de 2013

Polvo de estrellas

Se zafa mi mente de las mil ataduras que agarraban sus muñecas. Huye, despavorida, libre, mas cojeando por días de tortura. Esta débil, pero sigue en pie. Sálvese quien pueda de la inspiración profana y  realista que actúa de verdugo en esta nuestra vida. Córranse las cortinas y no dejéis entrar los rayos de hipocresía que se cuelan por las rendijas. Cúbranse los oídos para obviar las mil y una necedades que pululan ingrávidas tomando la brisa como chófer, acalorando en vez de refrescando con su roce. Quizás la milla verde no fuera tan mala al fin y al cabo. Podría restar en paz en un maravilloso mundo loco donde el dorado de las paredes sea realmente de oro, donde las palabras sean dichas en su justo momento y donde los roces abunden. Quizás una muerte cerebral la libraría de tanta incomprensión social, descansaría fantasiosa y relajada, esnifando polvo de estrellas, colocada de inteligencia hasta la médula. Quizás. Pero sería una muerte de todos modos. ¿Y quién desea estar muerta cuando puede seguirse con vida para reírte de todas esas incoherencias con alguien a tu lado que también las perciba? Solo se ha de buscar a la persona adecuada. Solo has de saber ver lo que el mundo te oculta por miedo a enamoramientos fortuitos e incómodos, por miedo a que quieras dormir abrazado a él cada noche, fundiéndote con su compatible alma.

Mi mente ha seguido corriendo. Me ha escuchado narrar las contradicciones de su huida. Puede que ahora no sepa a donde dirigirse: si a la silla eléctrica de la inconsciencia o al abrazo del infierno con posibilidad de visitas angelicales.



Por favor, sacadme de aquí.

jueves, 3 de enero de 2013

Urbanita empedernida


Me resuelvo caminando sola bajo el calor eléctrico de las farolas. La energía estática fluye en mí y mi cuerpo camina firme y espasmódico destrozando adoquines a cada golpe de tacón. Ante mí se extiende Ciudad. Sin rostro, sin manos afables, sin sonrisa. Ciudad, que es pura y  rebosante, colmada de inspiraciones e ideas restringidas solo a mentes minimalistas y escépticas. Ciudad, que es grande, y tan inmensa que en sus venas se simbiotizan coches y paraguas de colores.

Ciudad con nombre pero sin identidad definida, como un Golum, con trastorno de personalidad múltiple. Se abre plana frente a mí, cual diamante en bruto: salpicada de rascacielos azabache y semáforos rubíes, de ambiente ámbar y cristalino. Me observa con sus mil ojos y me guiña un parpadeo con cada reflejo que atisba de su propia imagen en mis pupilas ardientes. Tan pronto me invita a su esencia, afable y alegremente bulliciosa, iluminada y empapada de vitalidad, de espejos, de lluvia… como me escupe charcos y sombras, humedades, burlándose de mi aparente insignificancia con soplidos de lujo y escaparates.

De repente se queda quieta. Parece que se ha dado cuenta por fin de mis intenciones.

La pisoteo enérgica, produciéndole un placer orgásmico que hace retumbar su interior cual metro newyorkino y la hace chillar pitadas de colapso renal. Estalla en mil luces y suspiros, en mil llantos y temblores. Sus fluidos cataklizan en ríos de asfalto y en gotas de chispas eléctricas. Se derrumba engañada y sucia, violada por un deseo impuro de desarme.

Camino con la mirada colapsada y extasiada, siento como Ciudad hipnótica y sumisa se rinde ante su propia y fácil complacencia. Camino tan decidida y pletórica que aunque la revolución dé comienzo y la acera explote tras de mí, aunque los escombros fracturen huesos, vigas y ventanas, aunque se enfurezcan tornados y barrizales por un vendaval recién levantado, aunque las fábricas retruenen vitales y latientes y bombeen hierro y fundición de vida, aunque el mundo desaparezca en el cielo y el humo oculte el azul y el blanco, y aunque sepa que mis pisadas desencadenan el caos más apoteósico, mi mirada sigue fijada y mis pasos encaminados desde la nada hacia la totalidad más absoluta. Mi maldad y mi pelo siguen meciéndose caóticos, mis tacones siguen resonando a pesar del estruendoso rastro que deja mi presencia y la cola de mi traje negro sigue ondulándose con el viento, o, mejor dicho, con el huracán polutivo. Yo, caminante con destino abstracto, cómplice del tsunami que se va colando entre los escombros; pionera de rutas y visiones obstruidas por la bella contaminación lumínica y las estrellas de butano. Yo, única superviviente del capitalismo empresarial, única Armagedón con vida del impacto mediático. Mis manos se alzan en cruz, pues no represento más que la crucifixión de la naturaleza. Con mi extravagancia consumista, mi exponente maquillaje, mi tapadera social y mi traje de antagonista. Yo, el vivo retrato de un ángel caído, vestido de ante, plumas y cuero negro, arrastrando destrucción de la misma forma que arrastro el bajo de mi macabro vestido.

Entidad que ya no camina, si no que corre mientras se burla se una muerte recién acaecida: mientras se postra Ciudad vencida por el embelesamiento que le produjo que yo, le devolviera la mirada.

Divinidad omnipotente, dictadora obtusa del estilo propio.

Cae Ciudad, sí… lapidada bajo un costumbrismo estático. Cesa la lluvia, se tornan las luces flashes… y el terremoto urbanita se convierte en un desfile de frivolidad-cadáver de Gucci, Armani, Channel y Prada…
…y se ve a Ciudad como un campo de batalla en el que yo, altivez social, gobierno ahora sin piedad alguna.


LA CAPITAL ES MÍA. Tu mentalidad, me pertenece. 

Así lo dicta el decreto de estupidez masiva. Adheridos ya todos, súbditos idiotas.


miércoles, 2 de enero de 2013

Año nuevo, vida nueva

Este es el comienzo de los comienzos, la mayúscula inicial de una historia que empieza hoy a relatarse. Es un gran momento, doce instantes que cambian todo. Mi mundo, mi vida, mi interior.

Este podría ser EL año. Cuando empiece a vivir de verdad, cuando consiga descubrirme a mí misma rodeada de miles de identidades diferentes. Cuando aprenda a valerme por mí y a depender de mis decisiones y mis actos en un lugar desconocido.

Estos, podrían ser los mejores 365 días de mi vida. Si ellos quieren, claro.
Por favor, mi único deseo para este año es que vosotros sepáis ver en mí lo que yo sé que poseo. Que sepáis apreciar lo válida que soy para aportar mi granito de arena a un proyecto más grande que vosotros.
Mi único propósito es complaceros, para que me ayudéis a cumplir mi sueño.


...Espero estar muy lejos de mis amigos en unos meses.