domingo, 15 de julio de 2012

¿¡Estás tonta!?


Pero...pero...¿qué narices haces? ¿no te das cuenta de las vueltas que le das al enredo?

¿No eres consciente del daño que produces con tus delirios de grandeza? ¿quién te crees que eres para andar así por la vida, haciendo y deshaciendo la vida como si de tu séquito se tratase? Eres retorcida. Eres negligente. Eres fría. Eres rara y maquiavélica.

Sí, eres muchas cosas, pero ante todo eres egoísta. Mucho, muchísimo. Te falta empatía, te falta visión. Estas cegada por tu bienestar y a pesar de lo que muchos digan eso no es inteligencia: eso es maldad. ¿Cómo te atreves a jugar así?

Las reglas de la partida las modificas a tu antojo, sin democracia, sin derroques. Injusticia. No mereces el trono del reino. No te lo mereces. Ni a él ni a nadie decente que se haya acercado a ti nunca. Por eso se van todos, poquito a poco. O si no, eres tú quien les echa. Tú y tu alter ego. Tú y maldita inseguridad.

¿Por qué los alejas? Tiene razón, es ilógico. Aunque quizás sí que necesites estar sola al fin y al cabo. Igual un baño en lágrimas ajenas te hace empaparte de un poco de humildad, que va haciendo falta. Es que no aprendes ni con esas.

Serás estúpida…me desprecias. Me das asco. Ni cuando lloras das lástima.

Yo te veo como de verdad eres, mi inconsciente no libera endorfinas al abrazarte. Yo no te quiero. No estoy enamorada de ti ni siento aprecio. Esa es la diferencia. A mí se me cayó la máscara hace ya muchos años.

Me has ignorado, me has ocultado, has querido simular que no me oías…y mira lo que has conseguido. El caos. Has forjado una personalidad sobre la nada que moldeaste. Has creado a alguien inexistente, falto de principios, que se cree superior porque es diferente pero que en el fondo es tan igual a todos los demás que te da asco admitirlo., y por tanto, te das asco a ti misma, me das asco a mí.

Y, ¿sabes qué? Al final le acabaras dando asco a todo el mundo. Porque es lo que te mereces.



Serás gilipollas…


No hay comentarios:

Publicar un comentario