Sería genial ser un niño de nuevo ¿no creéis?
Aunque ahora mismo dirán que no me separo tanto de lo que algunos entienden por niño, os aseguro que ya empiezo a comprender lo que es el mundo real. Y la verdad es que no me gusta. No me gusta nada en absoluto.
Odio la sociedad. ¡La odio con todas mis fuerzas! ¿Por qué tiene que ser así? ¿¡Por qué!? No soporto el patriarcado existente en mi país. No soporto tener que tragarme en cada telediario como mínimo cinco minutos sobre el panorama futbolístico MASCULINO (como no) mientras que quizás el equipo femenino español de vóley ha logrado clasificarse. Sí, admito que hay muchas mujeres interesadas en el fútbol, y me gustaría dejar claro que yo no tengo nada contra él, pero sí contra el hecho de que lo sobrepongan a otros aspectos culturales porque sea “el deporte oficial” o el más querido por los hombres. ¿Nadie ha pensado nunca que quizás nosotras estaríamos más interesadas en otros deportes? ¿Y si lo estamos y no podemos informarnos porque los escasos minutos de las noticias están rellenados con fútbol? Pongo el fútbol como uno de tantos ejemplos.
¿Qué decís, ya que estoy en deportes, sobre el toreo? Aparte de recalcar mi tremenda repugnancia hacia esta actividad y de clasificarla como tortura animal, quiero expresar mi desacuerdo con que solo toreen hombres. Sí, hay muchas mujeres que lo intentan, de nuevo hay excepciones, pero yo con mis oídos escuché el otro día como un comentarista de la radio se quejaba de que intentasen introducir a las mujeres en este ámbito y también en el automovilístico. Este personaje decía y recalcaba que “hay actividades hechas para hombres, en las que no pueden participar las chicas. ¿No ven que ellas no saben de qué va el asunto?”
¿Qué os parece? Por favor, pensarlo con calma. Es cierto que este comentario es algo “radical” pero si reflexionáis sobre ello, resume muchas características de la sociedad actual.
La mujer ha tenido siempre el duro papel de esclava, tanto doméstica como sexual, obteniendo un papel normalmente de sumisión ante el hombre. Mirad esas madres que vivían por y para su marido y sus hijos. ¿Qué él llegaba cansado? Que no se preocupara, que allí estaba ella para tratarle como a un marqués y, si fuese necesario, dejar que pagase con ella el mal día que había tenido. No hablemos ya de las culturas orientales en las que se impone el uso de velo, para “reservarse únicamente al marido” Marido que, proba- blemente, tuviera unas cuantas esposas más. Gracias a Dios que ya ha cambiado la situación. No demasiado, pero algún avance ha tenido: cada vez hay más mujeres que triunfan por su cuenta, que dejan el hogar y salen al mundo laboral aportando a la sociedad nuevas y renovadas ideas. Cada vez son más las mujeres que se encargan de trabajos que en su día fueron “para hombres” como autobuseras, bomberas, policías… Incluso ahora podemos utilizar el apellido de nuestra madre en vez del de nuestro padre.
A mí, esto último me parece estupendo. Si es cierto que casi no importa, que es tradición y que no suele tener demasiada relevancia. Pero, es un pequeño gesto que en mi opinión mejora la sociedad. Han logrado darnos al posibilidad de modificar un pequeño acto que encierra en lo más profundo de su ser machismo y patriarcado, injusticia, y les aplaudo por ello. Pero, a pesar de hablar de los avances (que existen y que son admirables) también puedo lamentablemente poner más ejemplos de desprecio hacia la mujer, además, hablando en características generales del panorama actual, quiero decir, que no son casos aislados. ¡Esto pasa prácticamente siempre! Aquí os dejo algunos, y os invito a reflexionar sobre ellos. Puede sonar tremendista y feminista total, pero yo ante eso solo tengo una cosa que decir: el feminismo no defiende el matriarcado, como algunos han hecho creer maliciosamente, defiende la IGUALDAD, y por eso yo me declaro orgullosa y abiertamente feminista.
Bien, metámonos en materia cuanto antes que os enfriáis :)
Fijaos en esos aparatos electrónicos rosas (por cierto el tema de los colores va también aparte) y mega fashions que nos venden especialmente a las mujeres o a las chicas, mientras que ellos tienen especificados productos que son máquinas “complejísimas” y, para nosotras, “difíciles de entender”. Bien, de nuevo está la cuestión de que somos libres de comprar lo que queramos pero, ¿por qué nos destinan única y exclusivamente productos tan empalagosos cuando, por poneros un ejemplo, solo el 9% preferimos el rosa? ¿Es que acaso nosotras no apreciamos la calidad, el tamaño de la memoria, el tipo de pantalla….etc. y, al contrario, nos fijamos SOLO en el aspecto? ¿O es que quizás se piensan que somos más tontas y nos lo tienen que poner todo sencillito? Además, estas decoraciones y estas “características especiales” suelen ser una bonita excusa para inflar el precio. …Encima hay que pagar más… Porque diréis muchos: “entonces, ¿por qué se venden tanto estos productos?” y seguramente veréis esta pregunta como el cabo suelto de mi reflexión. Pero no, el caso es que hay respuesta para esto: nosotras sí que apreciamos el diseño, pero recalco que no es lo principal que buscamos en cualquier aparto y que, por tanto, podrían preocuparse también por las características internas.
Metámonos en el mundo algo más adolescente, en esta moda de enseñar la mitad de los calzoncillos. Todos lo vemos y solo algunos lo aceptamos, es más, hay muchos a los que les gusta. Pero, ¿y si somos nosotras las que vamos enseñando las bragas? A algunos salidorros les gustará :P y mi sincero respeto!! Jajaja pero, muchos otros y quizás la mayoría tacharían a la chica, tristemente, de guarra. Y no hablemos ya del sexo… que no quiero cuestionar por qué un hombre que se acuesta con varias mujeres es un Señor Todopoderoso y una mujer que lo hace es una puta (…)
Sigamos. También nos tacharían de cualquier otra cosa si fuésemos nosotras las que nos sentásemos abiertas de piernas o las que nos rascásemos y eructásemos, como hacen algunos, y recalco lo de algunos, porque no es justo meter a todos los hombres en el mismo saco.
En este asunto no pido que pudiésemos hacerlo nosotras (creo que a veces es una falta de educación). Además, tenemos a chicas que lo hacen y son tachadas de marimacho… aunque sigo pensando que, por muy mal que esté, deberíamos tener igualdad en esto también… La verdad es que aquí creo que la solución no sería ver eso en normal en todo el mundo, si no exigir que ellos también tuvieran que preocuparse por sus formas. ¡No tenemos que ser nosotras las que seamos cuidadosas siempre! Ya lo somos en cuanto a depilarnos, maquillarnos, combinar la ropa, matarnos los pies con los tacones… y no me digáis aquí que lo hacemos porque queremos, porque podríais replicar que si no fuésemos depiladas sería un poco asqueroso; pero automáticamente saltaría el resorte: vosotros no os depiláis y nadie dice nada. Si es asqueroso ver nuestras piernas peludas, ¿por qué para vosotros es masculino? Y un detalle más, ¿por qué somos nosotras a las que se les ha asociado el pelo incómodamente largo y siempre peinado? Trenzas, coletas moños, diademas, lacitos… Mientras que los hombres disfrutáis de la comodidad y la frescura del cabello corto y la despreocupación por peinároslo: un poco de gomina y listo y a veces, ni eso.
Porque lo de ser “femeninas” ya lo tenemos demasiado asumido… pero, a lo que quiero llegar es a porqué tenemos que serlo y que significa realmente.
En cuanto a lo primero, ¿quién puso las normas? ¿Quién dijo que nosotras deberíamos cuidarnos o ser más quisquillosas con nuestro aspecto? De nuevo la respuesta es fácil: la parte patriarcal de la sociedad. Antiguamente las mujeres se arreglaban exclusivamente para los hombres o más bien, para sus maridos. Porque ellos exigían y más o menos exigen que nos aclimatáramos nosotras a sus exigencias para poder gustarles. Y ahora tampoco se aleja tanto de ese propósito, o si no ¡a ver porque siempre salimos arregladas a la calle! ¡Por qué si no cuidásemos los detalles, nos quedaríamos compuestas y sin novio!
Es la verdad, la triste y profunda verdad. Y respecto al qué es exactamente… yo me pregunto por qué se nos ha dado a nosotras el papel de osos amorosos tiernos y sensibles (que es una pequeña parte de lo que se entiende por ser femenina). Aquí solo os animo a imaginaros…: ¿qué hubiese pasado si a nosotras se nos hubiese dado desde un principio el papel de duras? ¿qué sería del mundo? Es divertido pensar en la respuesta.
Bueno, llegados a este punto me parecería importante hablar de la Iglesia. Sé que es un tema algo escabroso y que pocos se atreven a meterse con esta institución. Pero la realidad es que es básicamente patriarcal. Y hay varios ejemplos: la mujer fue creada a partir de la costilla del hombre: ya desde el principio fuimos creadas tomando como molde al “macho” ¿no os parece esto ya una suposición de sumisión o respeto hacia el hombre? Y yo me pregunto, ¿por qué no fue al revés?
Otro ejemplo clarísimo es la imagen de Dios. Es una imagen masculina y, si os ponéis a analizar, no hay demasiadas religiones importantes que sigan a una mujer, es más me atrevería a decir que no hay ninguna. Pero, metiéndonos en el cristianismo, si Dios creó a los humanos (hombres y mujeres) a su imagen y semejanza, ¿qué pasa, que Dios es hermafrodita? xD Siento tener que hacer este chiste tan malo, pero esto se estaba poniendo demasiado serio. De momento vamos a dejar este temita apartado, que es bastante peliagudo.
Mirad, si es que ¡hasta la propia naturaleza es algo machista!
Somos nosotras las que tenemos que albergar al embrión, tirar con él y soportar su peso, aguantar los vómitos los mareos y, como no, el parto, con sus contracciones, sus dilataciones y todo lo demás.
Somos nosotras las que tenemos que cargar toda nuestra vida con dos incomodas masas de carne que están ahí solo para la lactancia y que peesan y peesan y bootan y bootan.
Somos nosotras las que tenemos que vivir con el periodo y tenemos que soportar la de problemas que eso conlleva. Y todo, para albergar al bebé.
Esto me hace pensar que, triste, carnal y básicamente, somos máquinas de hacer niños. Nuestro cuerpo está supeditado durante toda nuestra vida al embarazo. Y además, ¿No es injusto que tengamos que hacerlo casi todo nosotras? Porque vuestra parte, por cierto, mucho más sencilla, siempre os proporciona placer… y a nosotras siempre, siempre… pues no, por todo lo que he dicho antes. ¡Qué horrible y frustrante sería que desde un principio a nosotras nos tocase el peor papel, el que está por debajo! (…) Porque, según esto, es lo que parece.
En conclusión y resumen a esta entrada algo pesada y llena de subjetividad, solo os pido que penséis ahora seriamente sobre como llevamos nuestras vidas y sobre como dejamos más bien que los aspectos de la sociedad la lleven. Porque estamos dando por hecho muchas cosas y estamos asumiendo y resignándonos a aceptar los lugares de cada uno en la sociedad. Pero, si estáis de acuerdo conmigo, podréis ver que esa suposición de papeles, a veces, perjudica a muchos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario