lunes, 28 de mayo de 2012

Resulta que mata






Dicen que si no te mata te hace más fuerte. Bien, pues a mí me mató. Quede moribunda y lisiada, dando tumbos por la realidad y soñando con los hechos… y aunque no duele ni quema por dentro, simplemente escuece. Es duro saber lo, pero así es la vida.

Siento el peso de tus palabras cayendo sobre mi consciencia como una losa y acuden a mi mente imágenes extrañas que preferiría no tener que ver nunca. Tonterías que cometí, estupideces y barbaridades. Mentiras o más bien realidades distorsionadas que ella produjo. Y no sé de quién es la culpa, si tuya, mía o de ellas. Ni siquiera sé si hay algún culpable. Pero escuece. Escuece como una sonrisa de payaso, con limón y agua salada.


Escuece como tus manos alejándose, arañando mi existencia.

domingo, 27 de mayo de 2012

Hasta mañana, primavera


Queridos imbéciles:


Quiero que seáis conscientes de vuestra condena, vuestra existencia:
Vivís y morís estrangulados, mórbidos, fatídicos… ahorcados por vuestra propia médula y asfixiados por el peso de vuestras insulsas y despreciables vidas.

Me repugnáis. Siempre coléricos y gritones, preocupadísimos por algún retoque insignificante de vuestro plastificado disfraz, siempre molestos por alguien o algo que sabéis superiores a vosotros y que criticáis por ello.

Inseguros. Indefensos. Solos, al fin y al cabo. No os aferráis a la vida y a las ganas de tenerla solapada y atornillada a vuestros artificiales corazones. Os llenáis los pulmones de superficialidad vana y remota y no apreciáis el mundo, no os paráis a observar su grandeza descrita entre líneas, sino que pasáis centelleantes y efímeros mirándolo de reojo como si fuera vuestro esclavo.

Desde altas nubes yo os repudio. Dejo caer la lluvia que os empapa el intelecto, os remoja las neuronas y os atrofia el mecanismo al que llamáis templo. La humedad os acongoja por el simple hecho de que os despeina.

Vuestro ombligo encabeza las listas mundiales del egocentrismo y vivís, o mejor dicho, os arrastráis por vuestra existencia como gusanos pletóricos al encontrar un agujero donde esconderos, donde criar y trabajar el resto de vuestra mundana e insulsa vida y donde morir entra paños negros y descoloridos, retales de una felicidad que nunca alcanzasteis.


De seguir como estáis, hipócritas enloquecidos os darán de bruces en el futuro indeleble y ya perpetuo que os espera.
Daos cuenta de que aquí empieza vuestra tortuosa agonía, aquí empieza vuestro futuro.

Aquí termina vuestra superioridad idiota.


Fdo: La Brillantez Euphórica


martes, 22 de mayo de 2012

Sí, aquí es. Hemos llegado


Sus calles acogen a cualquiera. Sus edificios enamoran a todo aquel que tenga la suerte de poder verlos. Su aurea personal simplemente cautiva…

La ciudad entre ciudades, la metrópolis del mundo y el auténtico centro del universo. En ella, lanzarse a las estrellas es más fácil que vivir la fantasiosa realidad de Hollywood; el cielo es siempre el límite, y está más cerca de lo que imaginas.

Solo hay que trepar a lo alto de las colosas estatuas de acero que culminan su horizonte entre rayo y rayo de sol. Solo has de engancharte a cualquiera de sus arterias internas y alzarte en la cima del estrellato.

Observar la jaula de cemento en la que te encuentras. Hormigonada vida de la ciudad de los sueños….sabes que el contrachapado siempre estará esperando a que decidas bajar de la nube y te estampes en sus irregularidades, pero te alegrará saber que eso nunca sucederá, ya que el efecto embriagador de su esencia no se pasa, es una enfermedad constante que te hace delirar y te enloquece… pues la borrachera que te produce esta ciudad te deja una resaca emocional que te dura de por vida.

El secreto quizás lo tengan guardado en las alcantarillas. Nunca dejarás de preguntarte por qué cuando cae la noche surge del suelo un humo blanco que acoge tus pisadas solitarias, las cuales caminan prácticamente solas entre bocas de riego y escaleras anti-incendios.

Esa magia, esa vida, no se siente en ningún otro sitio.

Las luces de sus millones de ojos relumbran en tu interior como si mirases al propio astro Sol cara a cara, enfrentándote a su majestuosidad y preguntándole por qué reluce diferente en esta parte diminuta de la Tierra.

Aquí es todo distinto, aquí es todo extrañamente real y fantástico. Dos términos paradójicos que se juntan para engendrar una ciudad. Hermosa, inigualable.

Aquí uno no se siente inspirado, vive la inspiración día a día. Ella te arrastra hasta sus barrios, hasta sus calles, formando parte de ti como lo forma tu sonrisa. Aprendes a vivir con ella y con el entusiasmo perpetuo e infinito de encontrarte en el lugar más especial del planeta…

…donde cada línea de cada texto que se lee fluye dinámica por los oídos del universo, al compás del frenético ritmo de las limusinas que la recorren. Entra sus mil calles, entre sus millones de historias.

…donde cada uno tiene su sitio, bien sea en los asientos del metro, en los cuales se sienta la multiculturaliedad cada día (siguiendo su eterna rutina) o entre las hojas, los prados y los tonos artificialmente naturales del corazón de la ciudad que bombea el mundo.

 Pues no es cierto que todos los caminos lleven a Roma.
Cualquier vía de comunicación que se precie ha de terminar apoteósicamente aquí, y no en ningún otro vanal sitio.

La vida no es real ni completa hasta que no las has vivido en la ciudad que nunca duerme y has trasnochado con ella, la has sacado a dar una vuelta, al teatro, a un partido de los Knicks o simplemente las has llevado de cita romántica a cualquier azotea.

La vida no es real ni completa hasta que no le das la mano y la besas entre sus propias calles, entre su propia gente y entre su propia majestuosidad armoniosa y divina que vive en el sinfín de su grandeza.


La vida no es real ni completa hasta que no la has vivido aquí, en Nueva York.




domingo, 6 de mayo de 2012

Esta es la regla universal de mi universo:


Quitarme los tacones y mirarte de frente. No nos separa más altura que la de la suela de nuestros zapatos, esa frágil franja que aún nos separa del mundo real. No quiero que esto acabe. No quiero que esto muera. Es tan sencillo, tan fácil… a tu lado es todo tan imperfecto que hace que yo me sienta perfecta.

Solo contigo descubro la realidad de los rayos de sol, que aunque se dejan ver poco a menudo, reflejan en tu mirada mucho más de lo que jamás hubiera soñado: la mía.
Me da igual todo lo demás mientras tú sigas dándome calor en estas frías tardes de cólera, en estas frías tardes de espera.
No me queda más que hacer aparte de besarte y quererte como creo que nos merecemos.
Me bajo de los tacones y me subo a tu espalda.
Espero que estés preparado para cargar conmigo ;)