martes, 12 de marzo de 2013

El dolor no lleva imagen

Deixis temporal a un momento de rabia incontenida, quién sabe por qué provocada

Te quiero por ser. Amo tu humor, tus ojos, tu personalidad, tu sonrisa. Te amo por existir. Porque eres mis 2/5 pero también mi quinto discordante. Te quiero por tu esencia, tu pasión, por tu mundo. Por tu superioridad inquietante y tus connotaciones reafirmantes. Qué puedo decir si con un te amo lo resumo todo…

Ah, no todo. Has de saber que te odio, por no ser capaz de pronunciar ese te amo.

Porque me paso la vida anhelándote y cogiéndote la mano para recibir a cambio pensamientos feos  y palabras ambiguas. Te odio porque veo el brillo en tus ojos y sin embargo solo ahí reside. Se muere en tus pupilas, inerte y encerrado. Te odio por no ser quien quiero que seas y porque sé que nunca lo serás. Aunque si lo piensas bien, ni siquiera sé quién eres, ¿cómo no fantasear sobre tu alma?
¿Por qué tus manos buscan tus bolsillos en vez de buscar las mías? ¿Por qué tu corazón hace lo mismo? ¿Por qué no se te nota como a mí el deseo que me produces? ¿Por qué el romanticismo se le olvidó a Mendel en sus guisantes? ¿Por qué solo te siento cuando tus hormonas lo deciden? ¿Por qué solo eres amable cuando te refugias bajo píxeles?

¿Por qué me siento tan sola cuando no dejas de afirmar que me quieres?

¿Qué quieres que piense? ¿Qué conclusión puedo sacar de eso? ¿Qué quieres que diga? ¿Qué quiero olvidarme de ti y de este amor enfermizo? ¿De esta atracción fatal que me vulnera y me incohere?  ¿De tus palabras inyectadas en sátira y rencor improcedente? ¿De tu amor esquivo? ¿De tus lágrimas tímidas (por no decir cobardes)? ¿De tu olor descarnante? ¿De tus labios punzantes? ¿De ese cariño tuyo que araña del asco?

¿Quieres oír de mi boca las palabras “desaparece, por favor”? ¿Qué no eres quien busco? ¿Qué no cumples los requisitos mínimos? ¿Que estaría mejor sin ti? ¿Qué?
¿Quieres que admita que no me da pena tu esfuerzo inútil? ¿Qué en realidad pienso que son solo escusas? ¿Qué lloro, sin embargo, porque no sabes amarme, qué tu lloras por lo mismo y que aun así seguimos llorando solos? ¿Qué no llores porque se te escape la vida y no la estas aprovechando? ¿Qué ardo en deseos de implorarte un cambio? ¿Qué tengo reparos porque de pedírtelo ya no serías tú a quién quiero?
¿De veras quieres oírme reprochándote todo esto? ¿Por qué no te entiendo entonces? ¿Por qué no me ayudas a no tener que explotar como una burbuja de sangre? ¿Me prefieres guardándomelo todo como hasta ahora? ¿Me quieres triste y colérica? ¿Me quieres, acaso? ¿Me quiere tu otro lado?

Dios, ¿es que quieres oír la palabra MONSTRUO de mis labios?

Pues lo llevas claro, porque de mi boca solo salen estúpidos y ciegos te quieros.

Haz que sean merecidos, por favor. Solo tenemos hasta que se ponga la luna en el Cabo Norte...



sábado, 2 de marzo de 2013